miércoles, 31 de diciembre de 2008

271 Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme? 2Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron. 3 Aunque un ejército acampe contra mí, no temerá mi corazón; aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiado. 4Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo. 5 Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; me ocultará en lo reservado de su morada; Sobre una roca me pondrá en alto. 6 Luego levantará mi cabeza sobre mis enemigos que me rodean, y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo; Cantaré y entonaré alabanzas a Jehová. 7 Oye, oh Jehová, mi voz con que a ti clamo; ten misericordia de mí, y respóndeme. 8Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro.Tu rostro buscaré, oh Jehová; 9No escondas tu rostro de mí. No apartes con ira a tu siervo; mi ayuda has sido. No me dejes ni me desampares, Dios de mi salvación. 10Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo, Jehová me recogerá. 11Enséñame, oh Jehová, tu camino, y guíame por senda de rectitud. A causa de mis enemigos. 12No me entregues a la voluntad de mis enemigos; Porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad. 13Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes. 14Aguarda a Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón; sí, espera a Jehová.

No hay comentarios: