
El Alma- Gracias Señor, por toda tu bondad, por todo tu amor, por tu misericordia y compasión. Guardaré en cuanto pueda con gracia, silencio, recogimiento y devoción interior, trataré siempre resignado y sumiso acatar tu divino querer. Ofreceré mi amor, mi respeto y mis sentimientos filiales a María, tu Santa Madre y mía también. Me retiro pues de tus pies oh Jesús mío, e iré a cumplir con mis deberes, a desempeñar mis ocupaciones, y a hacer en todo tu santa voluntad, no me olvidaré de ti ni de los momentos tan plácidos y dichosos que me ha otorgado el estar en tu compañía, por eso mismo, ansío ya, volver a estar contigo. Gracias divino y dulce Jesús mío.
No hay comentarios:
Publicar un comentario